Estas historias de muerte y corrupción tienen como protagonistas, además de los narcos, a los gobernantes, los policías, los políticos, los jueces, los soldados, los niños sicarios y los civiles caídos en la guerra "que no lucha" contra la delincuencia organizada.
Estos últimos forman parte de las descarnadas estadísticas, enlistados como "daños colaterales" y, según registra fehacientemente el autor, de ellos se responsabiliza el comandante supremo de nuestras Fuerzas Armadas. Así, como primera conclusión, la respuesta a la pregunta que aquí se plantea resulta clave: ¿podría juzgarse al presidente por los inocentes muertos? "Detrás de cada víctima -apunta Scherer- hay un nombre, un apellido, una historia, pero llegará el día del rendimiento de cuentas por parte de quienes se vieron envueltos en esta tragedia que no cesa."
Interesante el tema, sí, pero el libro muy mal escrito, sin hilo conductor. Solo historias aisladas que no se entienden en el contexto de un libro. Es un copy/paste de artículos sueltos publicados de manera aislada.
