Se trata de una antología de breves relatos en los que aparece siempre el suspenso, aún lo terrorífico, al mejor estilo de Allan Poe, de Hitchcock, de Lovecraft; relatos en los que los hechos y las vivencias de los personajes están tan bien descriptos que nos parece estar en la propia escena.
Nos atrapa. Crea la atmósfera de suspenso y, por supuesto, el goce estético que, más allá de la temática del relato, nos conmueve y nos incentiva a seguir leyendo.
