Candeloria Navarro es médium. Desde niña, se le presentan seres del pasado que han convertido su vida en un pozo de soledad: durante mucho tiempo padece miedos que solo la lluvia calma. Además, siente complejo por su tendencia a engordar y se percibe diferente.
Su don, para ella una maldición, le permite mantener una colaboración exitosa en algunos casos de desaparecidos que investiga Víctor Garrido, inspector de la Policía Nacional en A Coruña. Así, en 2018, Candeloria tiene una premonición: está a punto de cometerse el asesinato de una mujer. A partir de este momento, se pregunta si el destino puede cambiarse y buscará a la posible víctima con la ayuda del inspector. La cuestión se complica cuando se enamora del policía, un amor imposible, y por la conexión de su presagio con Dai Vernon, un famoso ilusionista que vivió en el siglo xx al otro lado del Atlántico, en Magic Castle, precursor de la «magia de cerca» y que en 1970 construyó un reloj de bolsillo muy peculiar, la única pista que parece concluyente. ¿Logrará ella evitar el crimen?
Una novela apasionante, en la que la magia, el misterio y la recreación histórica se dan la mano para denunciar el estigma social al que se ven sometidas las personas que no siguen determinado canon y que te atrapará entre sus páginas.
Imagina un faro en un rincón apartado, custodiado por el silencio y los ecos de un pasado que se niega a desaparecer. Ahora, añade la llegada de alguien ajeno a ese mundo, que sin saberlo, desenterrará verdades ocultas y se enfrentará a los fantasmas que la lluvia insiste en desvelar. "Solo la Lluvia" no es sólo una historia; es un susurro de secretos, un eco de pérdidas y la búsqueda incansable de la redención.
La novela se teje con maestría, entrelazando el presente con fragmentos del pasado, revelando poco a poco los misterios que rodean a sus protagonistas. La trama es un puzzle emocional dónde cada pieza, cada revelación, profundiza en la complejidad de las relaciones humanas, el peso de los secretos familiares y la capacidad de resurgir incluso cuando todo parece perdido. La intriga se mantiene hasta el último momento, con giros que te dejarán sin aliento.
Pilar González nos transporta a un lugar casi místico, dónde el faro no es sólo una edificación, sino un personaje más. La omnipresencia de la lluvia, más allá de ser un fenómeno meteorológico, se convierte en un elemento narrativo que acentúa el misterio, la melancolía y la introspección. Cada descripción te sumerge en esa atmósfera húmeda y enigmática, haciéndote sentir el frío y la soledad de esos paisajes.
La prosa de Pilar es simplemente exquisita. Su estilo es evocador, poético y a la vez directo. Utiliza un lenguaje cuidado que, sin ser recargado, te envuelve y te sumerge en las emociones de la historia. Domina el arte de la sugerencia, dejando que sea el lector quién complete algunos de los espacios, lo que hace la lectura aún más personal y profunda. La forma en que teje el suspense y la carga emocional es digna de admiración.
"Solo la Lluvia" es más que una novela; es una experiencia literaria. Es una historia sobre el perdón, los lazos inquebrantables, los secretos que definen nuestras vidas y la esperanza que persiste incluso en los días más oscuros.
