Tasha Ancel, de dieciséis años, se gira para echar un último vistazo al lugar que le ha robado la libertad y la infancia. No sabe cómo ha sobrevivido; la mayoría ha muerto tras las puertas del campo de concentración. Por primera vez en meses, su corazón late con la esperanza de un futuro y de sacar adelante a los niños que ahora se aferran a ella.
Las SS arrancaron a Tasha de los brazos de su madre unos días antes de que la deportaran. De ella, solo conserva un mechón de cabello pelirrojo. Desesperada por encontrarla, Tasha pregunta si alguien ha visto a una mujer de pelo tan rojo como el fuego, pero dar con ella le parece una tarea imposible. No es la única que trata de localizar a sus seres queridos.
Cuando le ofrecen la oportunidad de comenzar una nueva vida, Tasha se viene abajo. Sabe que su madre la alentaría a hacerlo, pero ¿cómo podría abandonar Polonia sin ella? ¿Debería quedarse en un lugar devastado por la guerra esperando encontrar a la persona que más quiere en el mundo, con o sin vida, o emprender un viaje hacia un futuro incierto donde poder olvidarlo todo?
Se parte de los últimos días en el campo de concentración de Auschwitz cuando una madre y una hija son separadas cruelmente por causa de una de las atroces marchas de prisioneros propiciadas por los alemanes al borde de perder la guerra.
Tasha es una jovencita que nunca perderá la esperanza de reencontrarse con su madre, a la que no puede imaginar sino viva. La novela retrata su periplo por lugares de acogida mientras también vemos la perspectiva de Alicia, una mujer madura encargada de cuidar niños y organizar las casas de acogida. A veces aparecen otros personajes que existieron realmente como una psicoanalista famosa y otras mujeres relevantes. Es una novela perfectamente narrada, con personajes muy cercanos que osan soñar con volver a ser humanos normales, pero que se debaten entre la ira, la ilusión, su identidad y el mundo roto que intenta sanar.
Me ha mantenido absorta por los niños y sus reacciones a su nueva vida, pobrecitos; por el drama que está viviendo Tasha respecto a su madre y a sus dificultades para adaptarse a una vida que no es del todo suya; y por Alicia y su gran devoción por los niños. Es una historia tierna y aleccionadora, pero también dolorosamente dramática. Me he hartado a llorar. Qué injusta es la vida con los inocentes y con el amor. Aún así, qué libro tan poderoso y tan interesante. Cada libro de esta autora es una maravilla.
Mi personaje favorito fue Alice, una mujer luchadora que entregó todo lo que tenía por cuidar a esos niños huérfanos. Me ha conmovido en muchas escenas en las que encima la vida la ha tratado mal 🥺.
Una novela súper recomendable en la que vives no solo el sufrimiento sino que encontramos muchas más cosas. Una narración exquisita y donde las tres mujeres más fuertes hacen de ellas un símbolo de esperanza en medio de tanto horror.

