Una mujer en crisis huye hacia los Pirineos con la esperanza de poder recuperarse escribiendo en soledad. Sin embargo, no prevé que las personas heridas se reconocen y se ayudan, y la acogerá una familia superviviente de una durísima experiencia. La necesidad de escuchar y explicar, la importancia de decir las cosas, la empatía, la ternura y el duelo compartido harán que, conversación tras conversación, la autora reconstruya una historia familiar que constituye un desesperado canto de amor a la vida entre altas montañas.
Demasiadas deudas con las flores es una sucesión de confesiones, de conversaciones íntimas donde recuerdos y miedos se mezclan, donde el pasado se entrelaza con el día a día formando un misterio llamado vida.
«Una prosa que ilumina y que golpea, una prosa que sana.»
Una novela que muestra que escuchar a los demás es una manera de escucharnos a nosotros mismos.
La novela se estructura a partir de capítulos en los que, uno a uno, los personajes hablan directamente al lector. En una sucesión de confesiones, cada personaje hace un esfuerzo de sinceridad y lucidez para comprender la propia vida, los errores y las heridas, para intentar encontrar una manera sencilla de ser feliz. El texto, por lo tanto, tiene una poderosa calidad oral. Su estrategia literaria consiste en conseguir que sea leído como quien escucha a un amigo.
Es, pues, un texto muy empático que, en pocas páginas, conecta emocionalmente con el lector.
El argumento de la novela es sencillo: una escritora huye a la montaña para intentar escribir y lo que encuentra es el rastro de una tragedia familiar, la historia de una muerte, la muerte de una mujer, la historia de una víctima. Las historias que hay que contar son las que cuesta contar y esta no es fácil.
Cada personaje lo cuenta como puede, de manera indirecta, evocando recuerdos que, en el momento de ser revividos, toman un nuevo y poderoso sentido. Capítulo a capítulo, nos acercamos a un momento de catarsis, al momento en el que, finalmente, podrá ser dicho aquello que hacía falta decir.


