En esta novela, la autora desgrana una historia sobre tres mujeres que logran mantener su integridad como personas a pesar de las terribles circunstancias, empujadas siempre por la esperanza de vivir libres. La multiplicidad y universalidad de las ideas de la obra permiten que cada lector encuentre en ella algo diferente.
Basándose en una investigación histórica, y continuando con algunos de los personajes y situaciones presentes en su primera novela –Stikli [Los cristales]– la autora arroja luz sobre la violencia sexual contra las mujeres y su repercusión en varias generaciones de diferentes naciones. La novela consta de varias partes, contando en cada una de ellas con un protagonista: la 'hermosa' Violeta, obligada a trabajar en el burdel del campo de concentración de Ravensbrück; su hija Meibl, concebida resultado de una violación y que más tarde se convierte en psicoterapeuta; el padre adoptivo de Meibla, Kārlis, médico y un letón opuesto a la eugenesia; y Magdalena, antigua amante de Kārlis y madre de su hijo, quien permanece en Letonia bajo el régimen totalitario soviético. La trama se desarrolla a través de una precisa yuxtaposición de fragmentos y conduce hasta un final en el que el personaje de una escritora trata de asimilar acontecimientos que también han afectado directamente a su vida.

