¿Puede un amor esperar toda la vida? Isabel Ayala es parte de una familia que se dedica a la producción de vino en Algarrobo, Andalucía.
Corre 1906 y los Ayala sufren las consecuencias de una plaga que arrasa con los viñedos de Europa.
El hambre y las penurias se adueñan del pueblo. Isabel, casi una adolescente, está enamorada de Antonio Ruiz, otro hijo de viñateros en desgracia. Pero su familia decide casarla con Paco Reyes, uno de los pocos lugareños que logró vender sus tierras antes de la plaga.
Con un marido al que no ama pero que le ofrece un futuro, Isabel deja atrás su patria, su familia y su amor para embarcarse rumbo a la Argentina de las oportunidades.
En Mendoza funda con Paco un viñedo y se entrega al trabajo con todas las fuerzas de su juventud. Aunque de a poco la fortuna comienza a sonreírle y la llegada de un hijo la llena de esperanza, Isabel no consigue olvidar a su primer amor.
En 1906, una plaga de filoxera destruye los viñedos de España, arruinando a la familia Ayala y a muchas otras familias vinateras.
El sacrificio de Isabel: Para salvar a su familia, Isabel, que ama a Antonio Ruiz, se ve obligada a casarse con Paco Reyes, un hombre rico que ha podido vender sus tierras. Isabel parte de su patria, dejando atrás a su familia y a su primer amor, rumbo a Argentina para iniciar una nueva vida junto a Paco.
En Mendoza, Isabel y Paco fundan un viñedo y tienen un hijo, pero a pesar de los éxitos, Isabel no puede olvidar a Antonio. El destino une nuevamente a Isabel y Antonio en Mendoza, y la pasión entre ellos resurge con fuerza, volviendo a poner en conflicto los sentimientos de Isabel.
En resumen, la novela es una historia de un amor que perdura a través del tiempo y la distancia, marcada por el sacrificio, el exilio y la búsqueda de la felicidad, que puede cambiar el curso de la historia.