1867: Tanto para la gente común como para la nobleza, la Isla de Wight es un destino vacacional ideal. La reina Victoria y su familia suelen pasar tiempo en Osborne House, su impresionante residencia costera. Durante los próximos días, la isla también albergará a la Dra. Julia Lewis, quien viaja con su abuelo y su tía abuela. Pero a pesar del agradable entorno, Julia está acosada por la preocupación. Julia y el inspector Richard Tennant estrecharon lazos durante su última investigación, pero él abandonó abruptamente Inglaterra en una peligrosa persecución.
Ella no ha tenido noticias suyas en semanas; mientras tanto, su doncella, Kate, está preocupada por el creciente sentimiento antiirlandés. Los editoriales exigen duras represalias contra quienes están decididos a liberar a Irlanda del dominio británico. Cuando Julia es llamada para realizar la autopsia a Lizzie Dowling, una joven sirvienta irlandesa de la Casa Osborne y favorita de la princesa Luisa, víctima de ahogamiento, descubre que la niña estaba embarazada.
¿Se suicidó? La angustiada princesa ansía respuestas, y a medida que Julia indaga más, una segunda tragedia apunta a un asesinato y quizás a un escándalo político. Corren rumores de contrabandistas que introducen armas en Irlanda y de asesinos que atacarían a la propia Reina. Los motivos abundan, pero el tiempo escasea, y cada día trae consigo una mayor urgencia y amenazas que ni la riqueza ni la realeza pueden soportar...
