La obra se estructura de forma complementaria en dos grandes bloques:
• Primera parte (El Contexto Estructural): Cánovas Sánchez analiza minuciosamente los condicionantes jurídicos, políticos, económicos y culturales que históricamente recluyeron a las mujeres al ámbito doméstico y bloquearon su acceso a una ciudadanía plena.
• Segunda parte (Las Semblanzas Biográficas): Funciona como un catálogo de resistencia, rescatando del olvido o revalorizando la vida de 25 mujeres de diversas esferas sociales y profesiones que desafiaron el orden establecido.
El libro destaca por su estilo fluido, empático y de alta divulgación. Consigue transformar datos de archivo y marcos legales áridos en una narrativa dinámica y accesible, ideal para conectar con las generaciones jóvenes que dan por sentados los derechos civiles actuales.
A continuación, se recuperan las huellas de veinticinco mujeres extraordinarias merecedoras, como muchas otras, de reconocimiento y estima, que procedentes de todas las capas de la sociedad protagonizaron su lucha desde todas las profesiones.
Se pueden agrupar y analizar según su rol en el movimiento:
A. Las Teóricas y Activistas Políticas
• Perfil: Mujeres de corte intelectual y militante que enfrentaron directamente las leyes del Estado.
• Análisis: Estas figuras operan como la mente estratégica del movimiento. El autor las retrata no como mitos infalibles, sino como trabajadoras incansables que supieron leer los momentos políticos (como la Segunda República o los albores del siglo XX) para insertar la agenda del sufragio y la igualdad jurídica en debates nacionales.
B. Las Pioneras de las Profesiones (Educación, Ciencia y Arte)
Mujeres que rompieron el techo de cristal en universidades, academias, laboratorios y redacciones de periódicos. Representan la conquista del espacio público y el derecho al conocimiento. El análisis de estas vidas revela una resistencia cotidiana e institucional: estudiar o ejercer una profesión requería permisos especiales, lidiar con el menosprecio de sus pares masculinos y superar barreras socioeconómicas. Su mayor virtud fue abrir camino ("crear precedentes") para las generaciones posteriores.
C. Las Voces Colectivas y Anónimas
Mujeres de las capas populares, trabajadoras de fábricas o del campo. Cánovas Sánchez acierta al no limitar su enfoque a las élites ilustradas. El análisis de este grupo demuestra que la lucha por la supervivencia económica y los derechos laborales básicos (jornadas dignas, fin de la brecha salarial en talleres) fue tan crucial como la lucha por el voto. Encarnan la resiliencia estructural.
Ilustrado con imágenes de época y presentado por Manuel Carmena, Siempre estuvimos aquí combina el rigor histórico y la escritura fluida y empática con el propósito de acercar este largo proceso de lucha por la igualdad al mayor número de lectoras y lectores, especialmente jóvenes, que probablemente no tienen conciencia de los obstáculos que tuvieron que afrontar las mujeres. Las conquistas jurídicas, educativas, laborales, sociales y políticas alcanzadas, con muchos sacrificios, no deberían ser olvidadas y deberían constituir referencias para acometer los nuevos retos de nuestro tiempo.
El análisis del texto nos deja tres grandes conclusiones:
1. La igualdad no fue una concesión gratuita: Cada derecho actual (el voto, la patria potestad, el acceso a la educación superior) fue el resultado de sacrificios personales, persecuciones y debates titánicos.
2. Un puente intergeneracional: El libro funciona como un recordatorio urgente de que los derechos conquistados son reversibles si se pierde la memoria histórica.
3. Rigor frente al olvido: Al combinar el análisis macroeconómico y legal con las microhistorias de vida, Francisco Cánovas Sánchez dota al movimiento feminista español de una genealogía clara, sólida y profundamente humana.






