Un buen ejercicio de introspección en el alma humana»
Y Ángela Hernández: «Cada cuento de este volumen respira como una criatura de la imaginación y al mismo tiempo opera como un mecanismo de relojería. No hay piezas sueltas ni piezas floras. Cada palabra está en su lugar y suelta su ancestral aliento, para construir el orden de un pequeño orbe, el orbe que cobra vida en cada historia».-

0 comentarios:
Publicar un comentario