Desde hace veinte años recibe postales que no son para él, de alguien a quien no conoce y, sin saber por qué, las va guardando, aun sabiendo que nunca podrá devolvérselas a su legítimo dueño.
Pero a veces la vida tiene otro camino pensado para nosotros, y Galo está a punto de descubrir el suyo…
0 comentarios:
Publicar un comentario