Así empieza para Sarah una aventura en la que nada es lo que parece, con el universo a punto de desaparecer, un enemigo diferente con un invencible ejército de Sombras y las devastadoras Torreformadoras, capaces de destruir civilizaciones.
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Blogroll
jueves, 29 de diciembre de 2022
LA FORTALEZA DEL TIEMPO
BLACKOUT
La reputación del inspector Horst Schenke está en juego. No ha aceptado unirse al partido nazi y ahora, al hallar el cadáver de una mujer joven brutalmente asesinada, está obligado a resolver el caso con rapidez y eficacia; de lo contrario, las consecuencias podrían ser fatales.
Los peores temores de Schenke se confirman cuando aparece una segunda víctima: poco a poco, la investigación lo conduce a los pasillos más profundos y oscuros del régimen. El peligro acecha detrás de cada esquina, y las distintas facciones del Reich, enfrentadas entre sí, pueden ser tan letales como el asesino que acecha en las calles...
miércoles, 28 de diciembre de 2022
EL MENTALISTA
La agente de policía Mina Dabiri, reservada y metódica, forma parte del equipo especial de investigación que se hace cargo del caso. Cuando Mina agota todas las posibles pistas, recurre al conocido mentalista Vincent Walder para que los ayude a detectar los indicios que podrían conectar el asesinato con el mundo del ilusionismo.
Con la aparición de un nuevo cuerpo, Mina y Vincent entienden que se enfrentan a un despiadado asesino en serie y comienzan una trepidante carrera contrarreloj para descifrar los códigos numéricos y las trampas visuales de una mente brillante y perversa. Un apasionante viaje a la parte más oscura del alma humana que no dejará indiferente a ningún lector.
Atrévete a descubrir la verdad.
LA MONARQUÍA DEL MIEDO
Se culpa a los inmigrantes.
Se culpa a los musulmanes.
Se culpa a otras razas.
Se culpa a la élite cultural.
Basándose en una combinación de ejemplos históricos y contemporáneos, Nussbaum desenreda en La monarquía del miedo toda esta maraña de sentimientos y nos proporciona así una hoja de ruta para que sepamos hacia dónde dirigir nuestros pasos a partir de aquí.
INSÓLITAS
Pero quizá lo verdaderamente insólito es que no se hubiera publicado antes ninguna antología de género fantástico escrita por mujeres en Latinoamérica y España. Y era necesario. Importante.
Por eso reunimos a casi una treintena de autoras de al menos dos tercios de los países hispanohablantes, de diferentes generaciones y temáticas, con la representación de sus mejores relatos. Insólitas serán las lecturas que se agazapan entre estas páginas.
Recurren a la desconocida figura de Metis, diosa de la época clásica a la que su marido, el viejo Zeus, devoró, “se la comió enterita mientras estaba embarazada de su hija común Atenea”, asimilando el poder de procrear, por lo que Atenea nace sin madre, “sin un referente femenino, y tan solo puede contemplarse en la proyección paterna de la que dispone...” Como hijas de Metis definen a las 28 protagonistas de esta antología, que viene a trazar un puente entre España y Latinoamérica y que en sí misma se convierte en una publicación insólita, ya que en castellano hay pocas entregas con características similares (convenientemente citadas por los antólogos).
Esta antología es en conjunto un arma contra el silencio. La incapacidad para adaptarse, para asumir lo considerado normal, es un hilo que recorre muchas de las narraciones, caso de la argentina Ana María Shua en Vida de perros, donde recurre a un protagonista que se transforma en lobo; de la mexicana Amparo Dávila en el inquietante El Huésped, o de la salvadoreña Jacinta Escudos en Yo cocodrilo, una pieza que utiliza la metamorfosis de la protagonista para abordar la crítica al sistema patriarcal. La diferencia se suele tratar desde la transformación, desde el retrato de monstruos en ocasiones cargados de humanidad, pero también desde situaciones que provocan rechazo social como la obesidad, por ejemplo en Balneario, de la española Pilar Pedraza, o en Lipívoras, de Alicia Fenieux Campos (Santiago de Chile, 1960).
Imaginar. Ver más allá de lo real, abrir horizontes para el asombro, para la revelación, para el descubrimiento. He ahí todo lo que me cautiva de este tipo de literatura tan apta para la evasión como para la reflexión. Y si se trata de una antología de este tipo, la atracción aumenta por el encuentro con voces, planteamientos y perspectivas absolutamente diferentes, con paisajes y lenguajes distantes entre sí, pero unidos por el afán de traspasar límites y barreras.
Mi hermana Elba, de Cristina Fernández Cubas, y habla de la magia de la niñez y de cómo acabamos perdiendo esa magia, capaz de llevarnos a huecos, a refugios, a espacios intransitados, a medida que vamos creciendo. Se trata de una bella y cruel historia de complicidades que se pierden, de una inquietante visita a un internado, un lugar asfixiante en el que durante algún tiempo tres niñas, entre ellas dos hermanas, se sintieron especiales.
También la compleja relación entre dos hermanas es el centro de La densidad de las palabras, de la autora argentina Luisa Valenzuela, una hermosa pieza de cariz feminista, con hadas y maldiciones de por medio, que habla de las capacidades del lenguaje, de la literatura como una manera de enfrentarse al rechazo, de afrontar la diferencia. Las palabras como recurso frente a lo adverso, la escritura como espacio en el que todo está permitido. “Escribo para pocos porque pocos son los que se animan a mirarme de frente”, escuchamos a la narradora, que en otro momento nos cuenta: “Antes de mudarme al exilio en el bosque debo reconocer que hicieron lo posible por domarme. Calla, calla, me imploraban. El mejor adorno de la mujer es el silencio, me decían. En boca cerrada no entran moscas...”
martes, 27 de diciembre de 2022
EL CUERPO ES QUIEN RECUERDA
Paula Puebla no deja nada librado al azar. Con una escritura inteligente y audaz, que se aleja de la corrección política, abre preguntas sobre temas como la maternidad, la subrogación de vientres, los límites del cuerpo, la identidad y los mandatos de clase.
Sobrevivientes de un mismo sistema, sus personajes exploran miserias propias y meten el dedo en llagas ajenas. Así como lo hizo en Una vida en presente, Puebla aborda, con herramientas de la ficción, temas sensibles de los que nadie sale indemne y que se elige evitar.
¿Hasta dónde interviene el mercado en nuestras vidas? ¿Cuándo se erosionó el límite entre lo público y lo privado? ¿Puede auspiciarse la llegada de una vida al mundo? Interrogantes varios que irrumpen como digresión en la intensidad del relato.
El libro está dividido en tres, cada capítulo es un nombre: Rita Pérez Lavalle, Nadiya Kovalik y Victoria González. Las protagonistas desde distintos registros y puntos de vista cuentan la misma historia. El trabajo de los planos permite ver la trama completa, el impacto y las singularidades del mismo hecho desde las tres miradas.
Rita, la hija de ambas, es quien indaga. Aquí la búsqueda de la verdad y la identidad interpelan y visibilizan una realidad oculta. Una red invisible. ¿Se puede adquirir una vida de cero? ¿Se compra un ser humano? ¿Cuál es la lógica que lo contempla? ¿Dónde queda la historia que precede a la persona, lo que constituye su identidad, sus ancestros, sus antepasados?
Rita intenta escribir su historia, investiga y redacta, a la vez que relata el proceso creativo. Sabe que Ucrania es su procedencia, quiere llegar a su madre, conocer su origen, para esto realizará un análisis exhaustivo de los métodos y empresas de subrogación.
Rita habla en una primera persona que con sutileza nos da un baño de realidad, con destellos de actualidad describe clases sociales, guerra de información y un panorama sólido de los años menemistas, con detalles lujosos, preponderancia de lo superficial y la apariencia como prioridad.
Hay una noticia que funciona de disparador y que atraviesa las tres miradas: “La actriz Jane Pitt muere de manera sospechosa.” “Madre de diez hijas y promotora de la maternidad monoparental por subrogación.” A partir de allí se trazaran sendos caminos para llegar a un mismo lugar.
Rita saldrá de la zona de confort para encontrarse y todo lo que la rodea pareciera estar en consonancia con su objetivo, una especie de sincronía entre la matriz, su casa, el novio, la madre.
Rita es un vergel de conceptos hermosos: “La búsqueda de una persona es su historia misma.” “La historia de una persona es también a quiénes encuentra.” “Hay una línea de humo entre el amor y la asfixia.” “Hubo un instante en el que no fui nadie, el mismo en que no tuve ni una madre ni una tierra.” “El olvido es una cuna en la que no me permito dormir.” “La culpa es un látigo que pega desde adentro.” “Sentí en la piel, que el tiempo se partía como una rama seca.” “Victoria nunca había querido tener una hija, sino, acaso convertirse en madre.” “Tengo un cuerpo que presiente.”
En la segunda gran parte del libro, Nadiya advierte de manera epistolar. Es ella ahora que, unida a un conjunto de madres, conforma una asociación en Ucrania y se propone encontrar a cada uno de los niños y niñas que pululan por el mundo sin tener identidad. Con una convicción implacable enviará decenas de cartas de las cuales no obtendrá respuesta, con la firme idea de recuperar a Rita. Las cartas dirigidas a Victoria evidencian la angustia y la desesperación de una madre que trabajó de parir y que su cuerpo no le permite olvidar. Que aun siente la tibieza de los/as bebés/as en sus brazos y el desgarro de no volver a saber de ellos/as nunca más.
La voz de Nadiya es fuerte, amenazante, propia de una persona que no está dispuesta a volver a resignar su rol.
“¿O acaso pueden traer niños a mundo sin el hogar obrero que es el vientre de una madre?” pregunta. “¡Ya quisiera que su descendencia pudiera ser comprada en el supermercado como un pollo congelado!” exclama. “La leyes son escritas para favorecer a los dueños del dinero, para permitir que haya un mercado, nunca para los más débiles o indefensos, ¿No cree?” “Verá la maldad no es una cosa abstracta, para nada. Tiene forma, tiene consecuencias y, como si fuera poco, tiene nombres y apellidos. También cuentas bancarias.” “Sabemos que hemos quedado pegadas al cuerpo de los cientos de niños que fueron nuestros y ahora están por el mundo sin saber quiénes son. La gente miente, las mujeres y los hombres ocultan, la historia ignora y el tiempo borra, pero el cuerpo es quien recuerda.”
Por último Victoria, al borde del abismo, grabará un video para Rita, contando la historia, la de su infancia, la del matrimonio con Roberto, la de la fama de modelo de los ´90, la del no deseo de ser madre.
La voz de Victoria es lacerante, cruda, explícita, desagradable. El narrador que va presentando el guión compone la imagen de una mujer subsumida por la desgracia y la infelicidad. La voz de Victoria es triste, también. Un cuerpo derrotado, débil, culposo. El mismo cuerpo que la llevó a ser tapa de revistas se desgarra en el sinsentido, habla y por momentos pareciera que a sí misma. Subyugada por las marcas de objetos, lo efímero y el placer.
“¿Qué te faltaba, me querés decir? Rita, tenías todo, tenés todo y vas a seguir teniendo todo. ¡Esa es tu historia!”
“Vos viniste al mundo con esa maldición, la maldición de la gente que piensa demasiado.”
El cuerpo es quien recuerda es una novela, pero también es un gran ensayo sobre el cuerpo y las sociedades. Un tratado filosófico, un diálogo que muestra distintas acepciones; una caja de resonancia para los múltiples conceptos del cuerpo y todas las asociaciones con un aparato represor que va cambiando de modus operandi, pero que persiste con la fuerza del magma sin que nos demos cuenta.
AMIGOS, AMANTES, Y UNA COSA TERRIBLE
Así comienza la fascinante historia del aclamado actor Matthew Perry, que nos lleva en su viaje desde la ambición de la infancia hasta la fama, la adicción y la recuperación después de un problema de salud que puso en peligro su vida. Antes de las frecuentes visitas al hospital y los períodos de rehabilitación, estaba Matthew, de cinco años, que viajó de Montreal a Los Ángeles, arrastrando los pies entre sus padres separados; Matthew, de catorce años, que era una estrella del tenis clasificada a nivel nacional en Canadá; Matthew, de veinticuatro años, que consiguió un papel codiciado como miembro principal del reparto en el piloto del que se habló, entonces llamado Friends Like Us . . . y mucho más.
En una historia extraordinaria que solo él podía contar, y de la manera sincera, hilarante y cálidamente familiar que solo él podía contar, Matthew Perry deja al descubierto la familia fracturada que lo crió (y también lo dejó a su suerte), el deseo por el reconocimiento que lo llevó a la fama, y el vacío dentro de él que no pudo ser llenado ni siquiera por sus sueños más grandes hechos realidad. Pero también detalla la paz que encontró en la sobriedad y cómo se siente acerca de la ubicuidad de Friends , compartiendo historias sobre sus compañeros de reparto y otras estrellas que conoció en el camino. Frank, consciente de sí mismo y con su humor característico, Perry describe vívidamente su batalla de por vida contra la adicción y lo que la alimentó a pesar de que aparentemente lo tenía todo.
Amigos, amantes y la gran cosa terribles un libro de memorias inolvidable que es a la vez íntimo y revelador, así como una mano extendida para cualquier persona que lucha con la sobriedad. Inquebrantablemente honesto, conmovedor y escandalosamente divertido, este es el libro que los fans han estado esperando.
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