miércoles, 4 de octubre de 2017

EL INTENSO CALOR DE LA LUNA

Publicado por Lucky en 21:34 0 comentarios
Tras dedicarse por entero a formar una familia, dejando atrás proyectos profesionales,Emma llega a la madurez de sus 48 años. Sus dos hijos ya se han marchado de casa y la relación con su marido ha perdido el encanto de los primeros años. Cuando su cuerpo de mujer atractiva y sensual muestra los primeros signos de cambio, Emma se angustia y teme perder los atributos de su feminidad. 

En medio de una vorágine de pensamientos negativos, un hecho fortuito la lleva a entrar en contacto con una realidad ajena a la suya donde encuentra una inesperada pasión que cuestiona su apacible rutina y la lleva a descubrir el gozo, la sexualidad y las posibilidades de realización de esta nueva etapa de su vida.

El intenso calor de la luna cuenta la historia de Emma, un personaje flaubertiano que se rebela contra el papel que le impone la sociedad a la mujer madura. Gioconda Belli explora la identidad femenina en la menopausia, cuando la mujer debe ir más allá de los mitos que centran su valor en la belleza juvenil y la fertilidad, para descubrir un nuevo erotismo y el poder de ser ella misma.

EL CIELO PROMETIDO. UNA MUJER AL SERVICIO DE STALIN

Publicado por Lucky en 20:07 0 comentarios
Española de nacimiento (nació en Cuba, que aun era colonia de España), catalana de formación, francesa por gusto, soviética de nacionalidad, Eustaquia María Caridad del Río Hernández (Caridad Mercader tras su matrimonio) prestó un servicio de sangre a un país que ya no existe, y por el que recibiría la Orden de Lenin y, hasta su muerte, la gratitud de un Estado por el cual había inducido a su hijo a convertirse en uno de los criminales menos conocidos y más trascendentes de la historia, dando muerte a Leon Trotski.
Son muchos los libros que han abordado -directa o tangencialmente:  la biografía tanto de la madre como del hijo, pero estas páginas de Gregorio Luri, se postulan como definitivas sobre la familia Mercader, con informaciones inéditas que sitúan a Caridad en el centro de una trama propia de las mejores novelas de espionaje. En ellas, conocemos el verdadero rostro de un personaje complejo -tan mitificado como difamado- gracias al ingente trabajo de documentación llevado a cabo por el autor a lo largo de dos décadas.
Nacida en Santiago de Cuba, en 1892, su familia retornó a España antes de la independencia del país para instalarse en Barcelona. A la pequeña Caridad la matricularon en el colegio del Sagrado Corazón de Sarrià, y pasó largas temporadas en los centros que la congregación tenía en París y Londres, por lo que era perfectamente trilingüe.
El 7 de enero de 1911 se casó con Pablo Mercader Marina, miembro de una importante familia industrial catalana con el que tuvo cinco hijos: Pablo, Ramón, Jordi, Montserrat y Luis. Salvo el mayor, todos colaborarían con la NKVD, la red de espionaje que creó la URSS tomando como base la organización de la Tercera Internacional. El matrimonio no fue en absoluto feliz. Tras los primeros años de convivencia, el devoto pater familias tenía aficiones sexuales poco ortodoxas. Según cuenta su propio hijo en el documental Asaltar los cielos -dirigido por Javier Rioyo y José Luis López Linares-, Pablo llevaba a la joven Caridad a los burdeles para que, a través de mirillas, pudiera tomar nota del espectáculo sexual de las prostitutas con sus clientes. Ella nunca perdonó la hipocresía de su marido, ni la de la clase social a la que pertenecía. Hacia 1920, su paciencia se agotó. Comenzó a recibir clases de pintura del artista Vicent Borràs y en su estudio trató con intelectuales que le mostraron otras formas de vida. Fue así como empezó a frecuentar tabernas populares y a experimentar con la morfina (hasta el fin de sus días sería adicta a los estupefacientes). Cuando el patriarca de los Mercader muere, el heredero lleva la empresa a la ruina dejando a sus hermanos sin fortuna. Así, el matrimonio tuvo de abandonar el burgués barrio de San Gervasio por las populares Ramblas. Pablo se empleó de contable y Caridad se ocupó de dar clases. Es por aquel entonces cuando forjó amistades anarquistas y comenzó su metamorfosis, involucrándose en pequeños líos políticos. Cuando estaba tomando impulso para convertirse en la activista que deseaba ser, conoció a Louis Delrio, envuelto en la épica que envolvía a los pioneros de aviación. Y se enamoraron. No en vano, casi todos los estudios apuntan a que era el padre de su hijo pequeño.
Para evitar un escándalo imposible de ocultar, una noche de 1923, la familia la ingresó en el psiquiátrico Nuevo Belén de Sant Gervasi, donde fue sometida a interminables sesiones de duchas de agua fría y electrochoques. "Tenía miedo -confesó después- estar loca de verdad". Por ello, cuando salió, decidió romper con el pasado y vengarse de los Mercader: Cogió a sus cinco hijos y se fue con Delrio en Dax, en el departamento francés de Landas. Todo marchó bien hasta que un día de 1928 sus hijos la encontraron a las puertas de la muerte debido a un intento de suicidio. Delrio había roto la relación. Desbordados por la situación llamaron el padre, que se llevó a los dos pequeños a Barcelona.
Caridad se trasladó a París, comenzó a militar en el Partido Socialista Francés y entró en contacto con la inteligencia soviética. Probablemente conoció entonces Leonid Eitingon -alias Kótov- su mentor en el mundo de las operaciones especiales. A principios de la década de los 30, Caridad hacía de correo de la Internacional Comunista hasta que, en 1935, fue detenida por la policía francesa. Tras propinarle una brutal paliza que le hizo perder la vista de un ojo durante quince días, fue expulsada del país. Nada más llegar a Barcelona empezó a militar en las filas del Partido Comunista de Cataluña. Participó activamente en la fundación del PSUC, y el golpe militar de Franco la encontró en la secretaría de los Servicios de Prensa de la Olimpiada Popular. Participó activamente en la creación de las primeras columnas que salieron hacia el frente de Aragón, dirigidas por Pérez Farràs y Durruti. Según el testimonio del pintor Josep Bartolí todos conocían su columna como "la de Caridad Mercader". En ella estaban sus dos hijos mayores, la novia de Ramón, Lena Imbert, y África de las Heras. Cuando a finales del verano fue herida en un bombardeo, la propaganda de PSUC la convirtió en modelo de las mujeres combatientes catalanas. "La Pasionaria de Cataluña", la llamaban. Paradójico que ambas mujeres se llevaran fatal: «Según Ricard Vinyes -cuenta Gregorio Luri-, Caridad y Dolores Ibárruri estaban enfrentadísimas. Decían que Dolores había tenido que parar los pies varias veces a los servicios de espionaje soviéticos, que hacían servir militantes nuestros para su uso particular, sin consultar nada con el partido».
En septiembre se embarcó hacia México, siguiendo instrucciones de la Generalidad. Mientras estaba en el extranjero murió su hijo Pablo cuando un tanque enemigo le pasó por encima. A su vuelta, fue nombrada secretaria de la Unión de Mujeres Comunistas, pero se fue separando progresivamente de estos trabajos a medida que se comprometía, cada vez más, con los asesores soviéticos.
Su vida volvió a tomar un nuevo rumbo cuando Stalin decidió acabar con la vida de Trotsky, que había sido uno de los colaboradores más fieles de Lenin y vivía exiliado en México. Eitingon asumió los aspectos operativos y quiso contar con Caridad y Ramón Mercader. El 20 de agosto de 1940, Ramón entró en la casa de Trotsky en Coyoacán y lo mató clavándole un piolet en la cabeza. Caridad y Eitingon, que le esperaban fuera en un coche, vieron que las cosas no habían salido como las habían programado cuando sintieron un gran revuelo alrededor de la casa. Por eso, abandonaron a Ramon y se fueron a toda prisa de México.
Después de un largo viaje, llegaron a Moscú en marzo de 1941. Lavrenti Beria, el jefe del NKVD -y probablemente también su amante-, le organizó un gran recibimiento y fue condecorada con la Orden de Lenin. Fue la primera mujer extranjera en recibirla. Para Ramon se reservaba la Medalla de Oro de la Unión Soviética. Allí le dieron un apartamento donde vivió unos meses con su hijo Luis, disfrutaba de coche y chofer particular y se dedicó a vigilar a los miembros del Partido Comunista Búlgaro refugiados en la URSS-. También tuvo tiempo de participar en diferentes misiones, como la del atentado en Ankara contra el cónsul alemán Franz von Papen.
Tres años después se trasladó a México con la autorización expresa de Beria y logró entrevistarse con su hijo Ramón fuera de la prisión. No se sabe qué ocurrió, pero a partir de ese instante se suspendió una extraña operación de la NKVD que tenía por objeto liberarle.Caridad era una mujer aventurera e impulsiva que no se supo adaptar a la vida rutinaria moscovita cuando el NKVD dejó de necesitar sus servicios. Como repetía "es más fácil destruir el capitalismo que construir el comunismo". Fue cuando recibió la autorización para trasladarse a París con pasaporte cubano para vivir con sus hijos Jordi y Montserrat. En la capital del Sena se enteró de la muerte de Stalin, de la ejecución de Beria y del encarcelamiento de Eitingon.
Pero Caridad no sabía quedarse de brazos cruzados y, así, se procuro una nueva ocupación. El cónsul castrista Harold Gramatges le contrató para dirigir las relaciones públicas de la embajada de Cuba en París, de 1960 a 1967. El escritor Guillermo Cabrera Infante explicaba que Gramatges la llamaba "Cachita" y que la consideraba "más estalinista que Stalin".
Cuando Ramon Mercader terminó su condena, se fue a vivir a Moscú hasta donde viajaría esporádicamente Caridad para visitar a sus hijos y a sus nietos. Finalmente, tras una vida de incesante actividad,  murió a los 82 años, un mes antes que Franco. Sobre la cabecera de su cama colgaba un enorme retrato de "el padrecito del proletariado mundial", como remate a una existencia en la que no cabe retórica alguna, en tanto que supera cualquier ficción pergeñada por el mejor de los novelistas.  
¿CONVIRTIÓ CARIDAD A RAMÓN EN ASESINO?
No pocos historiadores y escritores han presentado a Caridad Mercader como una mujer fanatizada que empujó a su hijo al asesinato. Leonardo Padura -autor de El hombre que amaba a los perros- la describió así: «Caridad del Río no solo había sido quien educó a su hijo en el odio y lo puso en contacto con los oficiales del tétrico NKVD soviético encargados de concebir y ejecutar el asesinato, sino que lo alentó e impulsó en su misión hasta esa misma tarde del 20 de agosto, cuando a bordo de un auto y en compañía del creador del plan, vio entrar a Ramón Mercader en la casa de Trotsky y en las cloacas de la historia del siglo». Similar observación hizo Julián Gorkin cuando afirmó que «un tenebroso aparato policiaco convirtió a Caridad en una terrorista y madre de un asesino», añadiendo que Ramón fue sacrificado al «fanatismo ciego que profesaba». La descripción fue corroborada con las confidencias que, según Castro Delgado, le había hecho Caridad durante su estancia en la Unión Soviética: «He hecho de Ramón un asesino».
Luis Mercader, en cambio, planteaba una visión distinta. Según el pequeño de los Mercader, Caridad no habría tenido una gran influencia ni sobre Ramón ni sobre ninguno de sus hijos, debido a que vivió muy poco tiempo con ellos. También explicaba en el documental Asaltar los cielos -dirigido por Javier Rioyo y José Luis López Linares- cómo su hermano le había contado que fue él quien se ofreció voluntario para cometer el asesinato, simplemente por ayudar a Eitingon a cumplir su misión.
Por último, Gregorio Luri apunta una tesis novedosa para justificar el que Caridad reclutase a su hijo: para alejarle del frente y que no corriese la suerte de su hermano Pablo, muerto en acción de combate unas semanas antes.
UNA MUJER DE ARMAS TOMAR
«Cuando recordaba su desgraciado matrimonio, lanzaba feroces invectivas contra los hombres, y cuando hablaba de su internamiento en el psiquiátrico de Barcelona, de las camisas de fuerza, los electrochoques, los tratamientos médicos embrutecedores que padeció se ponía furiosa. Hablaba con odio de su marido y aseguraba que su boda había sido un error debido a su juventud. No obstante, le gustaba recordar cuando se subió a un avión en el aeropuerto del Prat y escandalizó a la burguesía catalana, o cuando puso una bomba en la fábrica de los Mercader, o cuando era una amazona famosa y se codeaba con la aristocracia. Decía que fue la primera en cabalgar a horcajadas sobre un caballo y se sentía muy orgullosa de ello», cuenta Gregorio Luri en El cielo prometido. Una mujer al servicio de Stalin.
EN LA HABANA
«Fidel Castro recibió a Ramón como su huésped personal. […] Pero no todos los cubanos asintieron a su acogida. Guillermo Cabrera Infante y el poeta José Álvarez Baragaño le comentaron a Castro su preocupación por la presencia de Ramón en La Habana. Castro les respondió: «Bueno, lo hemos hecho en realidad porque nos lo pidió un gobierno al que debemos mucho, mucho. Además, nosotros no mandamos matar a Trotsky», relata Gregorio Luri en El cielo prometido. Una mujer al servicio de Stalin.

EL CRIMEN DEL «LEÓN»
La tarde del 20 de agosto de 1940, Caridad Mercader estaba en un coche aparcado cerca del escenario del crimen, junto a Leonid Eitingon. Cuando escucharon las sirenas, supieron que algo había fallado y por la mañana abandonaron el país azteca. Su hijo pasaría 20 años en prisión.
Todo se remontaba a 1938, cuando Stalin ordenó a Beria que acabara con Trotsky. Eitingon fue nombrado responsable del equipo, muy bien financiado, al que se incorporaron los Mercader. Ramón fue enviado a París para introducirse en los círculos trotskistas. Guapo y simpático, se hizo pasar por un belga millonario, hasta intimar con Silvia Ageloff, una revolucionaria americana próxima a Trotsky. Con ella se trasladó a Nueva York, donde estaba el núcleo del apoyo al líder soviético exiliado en México.


La primera intentona fue coordinada por el muralista comunista David Siqueiros, el Coronelazo. Una veintena de falsos policías uniformados asaltaron en mayo de 1940 la residencia que Trotsky había blindado en la calle Viena de Coyoacán y dispararon cientos de tiros contra los jóvenes trotskistas que protegían al “profeta” y a su familia. Tras el incidente, fue asesinado Robert Sheldon Hart, un guardaespaldas estadounidense que había proporcionado a los asaltantes el plano de la casa.


Fue entonces cuando Ramón asumió ser el ejecutor. Procuro ser presentado a su "objetivo" hasta ganarse paulatinamente su confianza. La tarde del 20 de agosto le visitó para mostrarle un texto que había escrito. A solas en su despacho, mientras Trotsky leía, le clavó un piolet en la cabeza. No murió en el acto. Dio un grito horrible y se revolvió contra un Mercader inmovilizado. El resto es historia... León Trotsky murió al día siguiente. Mercader cumplió una condena de 20 año.

DEFECTOS PERFECTOS

Publicado por Lucky en 19:55 0 comentarios
En plena madurez artística y personal, Chenoa pasa revista a su vida a través de las páginas de un libro sincero, donde repasa su trayectoria profesional y vital hasta llegar al presente, en el que se siente plena y feliz.

El libro contiene testimonios reales, algunos verdaderamente desgarradores, junto con episodios desenfadados y anécdotas divertidas; a lo largo de sus capítulos desfilan amores, amigos, compañeros de profesión, familiares...

Chenoa nos presenta a Laura, despojada de su nombre artístico y de esa máscara del triunfo que, con frecuencia, oculta otras visiones más auténticas. 

Glamour, emoción, penas y alegrías se dan la mano en estas páginas que nos acercan a la personalidad de una gran artista y de una persona extraordinaria.

domingo, 1 de octubre de 2017

HISTORIAS DE MUJERES

Publicado por Lucky en 16:34 0 comentarios
Se trata de biografías relámpago: un par de páginas dedicadas a cada nombre en un relato-flash de sus vidas. Historias crueles, románticas, reales y muchas de ellas olvidadas o deshumanizadas, todo unido con las pasionales palabras de Rosa Montero, condimento fundamental que vuelve al libro único. Y se trata de biografías relámpago porque, tal como aclara la autora, eran notas en el diario El País de Madrid, donde escribe desde el ’76. 

Sin embargo, lo que más me gustó del libro es que en sí mismo es solo una introducción: todo el libro es una gran introducción a la vida de estas mujeres, sus mujeres. Entonces la bibliografía se convierte en algo fundamental y por demás interesantísimo: los títulos elegidos para cada biografía son pocos, puntuales y muy pero muy tentadores. No, Rosa tiene razón, el libro no es un catalogo de mujeres: es un camino hacia el amor a los libros biográficos, un género narrativo que por cierto ya me parecía genial. 

Por último, y para no extenderme mucho más (podría estar largo tiempo enumerando todo lo que me gustó), la conclusión a la que llega la autora, después de un escabroso recorrido por las miserias humanas encarnadas por las mujeres: “El futuro está aquí, el futuro es hoy y lo estamos construyendo hombres y mujeres. Por primera vez estamos todos”. Claro está: hay mucho por hacer todavía para que la sociedad sea realmente igualitaria, pero hoy somos más, y hacer algo para que las cosas estén mejor esta en las manos de todos: Rosa, por su parte, en 1995 publicó este corto libro de biografías sobre mujeres, interesantísimas mujeres (y solo fueron 16, le faltaron muchísimas) que merecen ser rescatadas del olvido. 

Eso sí, terminé el libro con ganas de buscar a mis propias mujeres, que me sorprendan y me enseñen más sobre la esencia real del ser humano. Por ahora y para quien quiera, recomiendo leer este pequeño de 240 páginas con un lápiz en la mano, ganas de emocionarse y sobre todo de no parar de leer.

LA VIDA DESNUDA

Publicado por Lucky en 16:24 0 comentarios
El libro nos ofrece una reflexión personal sobre los hechos y situaciones ocurridos durante el periodo durante el cual el PSOE estuvo en el poder, y muestra la desilusión de una generación que pierde sus esperanzas cuando el gobierno socialista no cumplió sus sueños. 

Al recopilar los textos ha escrito notas en los márgenes, reflexionando sobre sus comentarios de antaño y comparando la realidad de los ochenta con la de los noventa y con su propia situación.

El libro divide los ensayos en varias secciones: "El más acá", "Cosas de la vida", "Nosotras", "Nombres propios", "Amor y desamor", "Los otros mundos", "En el fin del milenio" y "Dolor de corazón", donde va a hablar de las relaciones entre hombres y mujeres, desde una perspectiva feminista pero totalizadora.

sábado, 30 de septiembre de 2017

POR QUÉ MENTIMOS... EN ESPECIAL A NOSOTROS MISMOS

Publicado por Lucky en 19:27 0 comentarios
Mentimos a nivel individual y a nivel colectivo, en trivialidades y en grandes escándalos financieros, en nuestra vida cotidiana y sobre nuestro pasado. 

Dejamos la ética de lado por un pequeño descuento, un placer carnal, una nota más alta, una codicia desenfrenada o la leve ventaja respecto a nuestro competidor directo.

Políticos, deportistas, jueces, niños, hombres y mujeres. Y sin embargo, todos nosotros nos definimos como íntegros y honrados. 

Dan Ariely se sumerge en los pliegos y claroscuros de la mente para entender qué nos hace mentir y de que forma nos protegemos de ello, respondiendo a preguntas tales como; ¿Mentimos más cuando nos obligan a colaborar?

¿Son los creyentes más honestos? 
¿Sobre qué temas nos resulta más sencillo mentir? 
¿El miedo a ser descubiertos reduce nuestra tendencia al engaño? 
¿Es el autoengaño una forma de protección?

martes, 26 de septiembre de 2017

LOS TÚNELES

Publicado por Lucky en 20:51 0 comentarios
En el verano de 1962, un año después de la construcción del muro de Berlín, un grupo de jóvenes alemanes occidentales se arriesgaron a acabar en prisión, torturados por la Stasi o inclu- so muertos, para liberar a amigos, amantes y desconocidos del Berlín este, cavando unos túneles bajo el Muro. 

Dos cadenas televisivas estadounidenses se enteraron de esos proyectos secretos y compitieron para ser los primeros en documentar- los desde el interior. La NBC y la CBS financiaron dos túneles separados, a cambio del derecho de filmar la huida, y planearon emitir unos programas especiales espectaculares, en las horas de máxima audiencia. 

El presidente John F. Kennedy, sin embargo, no quería que nada prendiese la chispa de un enfrentamiento con los soviéticos. Él mismo había dicho: «es mejor un muro que una guerra». JFK aprobó unas maniobras sin precedentes para impedir la emisión de ambos documentales, poniendo a prueba los límites de la prensa libre en una época de gran intensificación de las tensiones nucleares.

Los túneles retrata a la perfección el siniestro poder de la policía secreta (la Stasi), a unas cadenas de televisión americanas dispuestas a pagar por filmar y al mismo tiempo proclives a ceder ante la presión social, a una Casa Blanca ansiosa por acallar esas noticias históricas, y el poder subversivo de la gente corriente en circunstancias excepcionales. Una lectura impactante, con unos personajes fascinantes, que desmenuza la historia y unas cuestiones que siguen teniendo eco hoy en día. 
 

CRONICA DE UNA AMANTE DE LOS LIBROS Template by Ipietoon Blogger Template | Gift Idea