En estas extraordinarias memorias relata su conmovedora y épica historia, desde su difícil y abusiva infancia en la Yugoslavia de la posguerra, pasando por la convulsa relación artística y amorosa con el fotógrafo y artista Ulay, hasta sus atrevidas y controvertidas performances que dejaron atónitos a espectadores y críticos de todo el mundo. Un libro en el que explora además cómo su total compromiso con el presente ha sido la clave de su arte y éxito.
Una vívida y poderosa performance en sí misma, nos revela cómo se convirtió en una de las artistas vivas más importantes.
Abramović nació en Belgrado, Serbia, antigua Yugoslavia, el 30 de noviembre de 1946. En una entrevista describe a su familia como "burguesía roja". El tío abuelo de Marina Abramović fue un patriarca de la Iglesia Ortodoxa Serbia. Tras su muerte, muy seguramente envenenado, fue proclamado santo, embalsamado, y colocado en la Iglesia de San Sava en Belgrado. Ambos padres fueron partisanos en la Segunda Guerra Mundial: su padre, Vojo, fue un comandante aclamado como héroe nacional después de la guerra; su madre, Danica, fue comandante en la armada, y a mediados de los sesenta fue Directora del Museo de la Revolución y Arte en Belgrado.
Abramović fue criada por sus abuelos hasta los seis años de edad.Su abuela era profundamente religiosa y Abramović pasó su infancia en una iglesia siguiendo los rituales de ésta. Con seis años de edad, al nacer el hermano de Abramović, comenzó a vivir con sus padres y a recibir clases de piano, francés e inglés.Desarrolló interés por el arte a una edad temprana y disfrutaba pintando, aunque no acudió a clases sobre esta materia. El padre de Abramović abandonó a la familia en 1964.
Abramović estudió en la Academia de Bellas Artes de Belgrado entre 1965 y 1970. Completó sus estudios de posgrado en la Academia de Bellas Artes de Zagreb, Croacia en 1972. Entre 1973 y 1975 enseñó en la Academia de Bellas Artes de Novi Sad, mientras preparaba su primera performance solista. De 1971 a 1976, se casó con Neša Paripović. En 1976 Marina Abramović dejó Yugoslavia y se fue a Ámsterdam.
Después de mudarse a Ámsterdam, Abramović conoció al artista de performance germano-occidental Uwe Laysiepen quien usaba el nombre de Ulay. Como dato anecdótico, ambos nacieron el mismo día (aunque no el mismo año).
Cuando Abramović y Ulay comenzaron su colaboración, los conceptos principales que exploraron fueron el ego y la identidad artística. Este fue el comienzo de una década de trabajo colaborativo. Ambos artistas estaban interesados en las tradiciones de sus patrimonios culturales y el deseo del individuo por los ritos. En consecuencia, decidieron formar un colectivo al que llamaron The Other (El Otro). Se vistieron y se comportaron como gemelos, y crearon una relación de completa confianza.
Idearon una serie de trabajos en que sus cuerpos creaban espacios adicionales para la interacción con la audiencia. En Relation in Space (Relación en el espacio) corrían alrededor de la sala, dos cuerpos como dos planetas, mezclando las energías masculinas y femeninas en un tercer componente al que llamaron "that self" (eso mismo). Relation in Movement (Relación en Movimiento, 1976) tenía a la pareja conduciendo su automóvil dentro de un museo dando 365 vueltas, un líquido negro salía del automóvil formando una especie de escultura, y cada vuelta representaba un año.
Después de esto, idearon Death self (La muerte misma), en la cual ambos unían sus labios e inspiraban el aire expelido por el otro hasta agotar todo el oxígeno disponible. Exactamente 17 min después del inicio de la performance ambos cayeron al piso inconscientes, ya que sus pulmones se llenaron de dióxido de carbono. Esta pieza exploró la idea de la habilidad del individuo de absorber la vida de otra persona, cambiándola y destruyéndola.
En 1988, luego de varios años de tensa relación, Abramović y Ulay decidieron hacer un viaje espiritual que daría fin a su relación. Ambos caminarían por la Gran Muralla China, comenzando cada uno por los extremos opuestos y encontrándose en el centro. Abramović concibió esta caminata en un sueño, y le proporcionó lo que para ella era un fin apropiado y romántico a una relación llena de misticismo, energía y atracción.
El 14 de marzo de 2010 se inauguró en el MoMa una gran retrospectiva de su obra, que incluyó registros en video desde la década del 70, fotografías y documentos, una instalación cronológica con la recreación por actores de acciones realizadas previamente por la artista y la presentación performática más extensa realizada por Abramović, 736 horas y 30 minutos sentada inmóvil frente a una mesa en el atrio del museo, donde los espectadores eran invitados por turno a sentarse enfrente, a compartir la presencia de la artista.Ulay hizo una aparición sorpresa durante la inauguración participando de la acción, 23 años después de haberse separado.

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