Pero cuando visitan la remota mansión que una vez perteneció a la doctora Adrienne Hale, una reconocida psiquiatra que despareció sin dejar rastro cuatro años antes, una violenta tormenta los deja atrapados.
Mientras busca un libro para entretenerse hasta que deje de nevar, Tricia tropieza con una habitación secreta que contiene las transcripciones de las conversaciones con todos y cada uno de los pacientes que trató la doctora Hale. Y, cuando escucha las cintas, descubre la aterradora sucesión de acontecimientos que condujo a la misteriosa desaparición de la psiquiatra.
Con cada una de ellas, una nueva pieza del rompecabezas encaja en su sitio, revelando lentamente una inesperada e impactante red de mentiras.
Hasta que Tricia llega a la última cinta. La cinta que revela toda la terrible verdad.
Y entonces es demasiado tarde...
Ethan y Tricia son una pareja joven de recién casados que buscan un lugar donde establecer su hogar. Un día, cuando van a visitar una casa que está muy alejada, los sorprende una tormenta de nieve y no tienen más remedio que pasar la noche dentro de la casa.
La casa en cuestión es enorme y preciosa pero está muy rebajada de precio. ¿Por qué? Porque la anterior dueña era una famosa psiquiatra que desapareció sin dejar rastro de la noche a la mañana; la teoría más extendida es que su novio la asesinó, puesto que él también desapareció.
En la casa empiezan a pasar cosas raras y, para rematar, Tricia encuentra una habitación secreta en el despacho de la psiquiatra que esconde las grabaciones de todas sus sesiones con los pacientes.
Si ya la premisa es turbia, la pluma de Freida hace que los hechos sean más turbios todavía porque es imposible imaginar lo que la autora tiene preparado. Mientras leía he hecho mil teorías, unas más obvias que otras, y esta vez pensaba que había descubierto qué había pasado. Pero no, una vez más, al 90% del libro, la novela da un giro que no podria haber adivinado jamás.
