Esta es una de ellas.
«En el ochenta aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial, hoy más que nunca, hay vidas que no pueden caer en el olvido».
Diciembre, 1938. A los diecisiete años, Leona trabaja como sirvienta en la mansión de una acaudalada familia barcelonesa. Cuando las tropas franquistas entran en la ciudad, decide escapar a Francia para sobrevivir. Sin embargo, al otro lado de la frontera se encuentra con una guerra aún peor…
Este es el relato de una mujer cuya vida no debería caer nunca en el olvido. En memoria de todos aquellos que hicieron de la supervivencia su bandera, a pesar de que en ocasiones perdieran la esperanza, pero que siempre renacieron de las cenizas.
En el ochenta aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, Diego Bris rescata en esta obra la historia de Leona Escalera, una refugiada española que sufrió la expansión del pensamiento fascista por Europa y el avance de la ocupación nazi mientras participaba en la Resistencia francesa. Su nombre y su vida son desconocidos, pero su lucha nos recuerda el horror de una guerra que todos conocemos.
Esta es la novela de una mujer anónima en una guerra que todos conocemos.
Esta es la historia de una mujer fuerte, Peque la llamaban muchos en Francia, una fémina que se vio envuelta como muchas otras personas en una guerra sin pertenecer a ningún bando en concreto, pero al final por amor a la vida, tuvo que escoger uno. Y es que esta es la historia de una superviviente, no nos engañemos, en las guerras no hay vencedores ni vencidos solo muerte, odio y venganza. Las guerras te cambian, tus sueños ya no te pertenecen y al final lo que sobrevive es tu verdadera esencia.
Y esa es una de las cosas que mas me han gustado de esta obra, los sentimientos de los personajes te traspasan como un rayo, sientes absolutamente todo lo que ellos debieron sentir, que no es poco, y además Diego Bris lo hace de una manera tan cruda como real, que pensaba que tenía a los Junkers lanzándome bombas en plena tranquilidad de mi hogar. Estos aviones fueron una de las armas de la fuerza militar aérea de Hitler mas destructora de la Segunda Guerra mundial, pero creo que de eso hablare en otro post.
Aquí prefiero hablar de las personas, y dar voz a aquellos que ya no están y deberían estar, a aquellas como Leona que se arriesgaron con su propia vida, para salvar vidas ajenas, a aquellos que tuvieron que esconderse en bosques esperando a ser encontrados, fusilados o deportados a campos de concentración. A que siempre hay esperanza hasta en los momentos mas oscuros de la vida.
Tanto las descripciones de los personajes como la de los escenarios, es excepcional, de hecho, doy gracias por poder reseñar este libro porque yo también estoy entre estos dos países por nacimiento, las localizaciones y descripciones de estas son apabullantemente realistas. Probablemente, te encuentres muchas veces, pensando que si tu fueses la protagonista hubieses hecho otras elecciones, incluso ella se lo planteaba muchas veces. Puedo entender también a su hermana y a su amiga, que simplemente se resignaron a vivir la vida que les había tocado, pero lo siento, yo me siento mas reflejada en la protagonista, me criaron para luchar y creo que por eso me gustan este tipo de libros en el que el antagonista o la heroína a veces se distorsionan, y la fortaleza de carácter es lo que prevalece.
Narrativamente no tengo un pero que ponerle, la prosa es clara y descriptiva, tampoco se detiene mucho en cosas nimias ni en descripciones que no vayan a tener algún papel fundamental en la trama, y lo agradezco, aun siendo fan de las descripciones este no era un libro que se prestase a eso. Puedo asegurar que, si alguien lo lee y se queda indiferente, me parecería rarísimo, además este tipo de libros es una histórica sin muchos personajes, pero los que hay siempre tienen un propósito, por lo que si eres de estas personas que tiene miedo de hacerte el lío…olvídate porque no va a ser así.
En conclusión, es una novela histórica realista con muy pocos tintes de personajes ficticios, que el autor recibió de boca de la propia protagonista. Con escenarios, que seguramente muchas veces te habrán contado tus abuelos o los habrás vivido. Y de verdad, de corazón, la narrativa es muy buena y la historia también, porque París no era un sueño, y menos cuando escapas de una guerra, para meterte en otra,
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