Y también el diario de Nikola Tesla, un reputado genio de la electricidad con fama de ser más inteligente que el propio Einstein. Pero ¿qué hacía Tesla en la deprimida Nueva Gales del Sur en 1925?
El Pentágono lo sabe, y Mick y su novia Jesse lo quieren averiguar: empieza la competición para dar con el legado de Tesla. Las pistas conducen a una remota mina de cobre y a un viejo caballo de carreras llamado Lágrimas de Fuego.
Basándose en la figura de Nikola Tesla y en su fama de científico loco, que lo condenó al ostracismo a pesar de la importancia de sus inventos y de ser considerado el promotor de la electricidad moderna, Robert G. Barrett ha creado un thriller de acción en el corazón de Australia, protagonizado por una pareja muy carismática que acaba siendo el principal aliciente para adentrarse en la lectura de la novela.
Como es propio de las obras de este género, los personajes principales se enfrentan a multitud de situaciones difíciles y son capaces de salir airosos mediante su ingenio, valentía o hasta golpes de suerte. Tampoco faltan las escenas intensas llevadas al límite y acción, mucha acción.
Con todas las características propias de un thriller, la novela no defrauda a los amantes de ese género literario, sin embargo sí hay algunas cuestiones que merecen ser comentadas, y son las siguientes:
-La actitud de los Servicios Secretos norteamericanos es bastante inverosímil e ingenua, más propia de un sheriff de pueblo que de un grupo de especialistas entrenados, máxime teniendo en cuenta que la seguridad nacional y quizá el futuro del planeta están en juego.
-Algunos diálogos, especialmente entre los agentes federales, resultan poco creíbles y bastante inocuos, difíciles de imaginar entre hombres curtidos que saben perfectamente cuál es su misión; una misión, por cierto, que llevan a cabo de forma totalmente chapucera.
-El autor utiliza demasiado las casualidades y el azar. Unas pocas se entienden, pero un abuso de las mismas daña la trama, en mi opinión.
-El estilo de Barrett es algo humorístico. Ese humor, sin embargo, no siempre me ha parecido logrado. El difícil equilibrio que separa lo divertido de lo absurdo sólo se sustenta en determinadas ocasiones, traspasando la línea en otras.
En conjunto, sin embargo, "El legado de Tesla" es una novela distraída que aumenta de interés a medida que se lee, a medida que el lector empatiza con la joven pareja protagonista, convertida en un objetivo de caza por parte de agentes que sólo reciben órdenes y que son indiferentes a las vidas de sus jóvenes víctimas.

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