La soprano mejor pagada de la historia.
La mujer más famosa del siglo XIX.
La voz que enmudeció al mundo.
Nueva York, 1851. Una niña prodigio del bel canto llamada Adelina Patti atrae la atención del selecto circuito de la ópera americana. ¿Puede una cría nacida en una pensión de la calle Fuencarral de Madrid llegar a tener un talento tan incontestable? Adelina comienza una carrera meteórica que la hace cada vez más famosa -hasta el punto de convertirse en la soprano favorita de la reina Victoria y en confidente de la reina Isabel II de España-, pero también vulnerable a las trampas del amor, la fama, el dinero, la traición y la venganza.
De Abraham Lincoln al príncipe de Gales, de Guiseppe Verdi al zar Alejandro II, de León Tolstói a Pérez Galdós, y pasando por Oscar Wilde, Giochino Rossini, Eugenia de Montijo, Napoléon III o Émile Zola, muchas fueron las celebridades de su tiempo que reverenciaron a la Patti como a una diosa, una leyenda inolvidable y adelantada a su tiempo. Consciente de elegir mejor las óperas que a sus maridos, se casó tres veces, vivió rodeada de polémicas y construyó su propio camino de éxito mientras desafiaba la estricta moral victoriana. Todo para vivir en libertad como mujer y artista sin dejarse pisotear en un mundo hecho por y para los hombres.
En su nueva y magnífica novela, Reyes Monforte ha construido una trama épica inolvidable, la apasionante epopeya de la primera gran diva de la historia de la música.
Reyes Monforte,reconocida por su capacidad de convertir historias reales en narraciones literarias potentes (La infiel, Postales del Este), vuelve a desplegar su talento en La diva. En esta ocasión, reconstruye con precisión y sensibilidad la vida de Adelina Patti, una de las sopranos más célebres del siglo XIX. No se trata de una biografía al uso, sino de una novela histórica profundamente emocional, que ahonda en el coste humano de la fama, el poder de la música y las heridas ocultas detrás del brillo del escenario.
Adelina Patti es retratada por Monforte como una mujer adelantada a su tiempo, una artista de talla mundial que conquistó los escenarios de Europa y América, y también como una persona marcada por traiciones, pasiones, pérdidas y decisiones complejas.
La novela explora la contradicción entre la voz celestial y la vida terrenal. la Patti, adorada por reyes, emperadores y compositores como Verdi o Rossini, vive también sometida a los condicionamientos sociales de su tiempo: el matrimonio como contrato, el amor como vulnerabilidad, la edad como amenaza.
A lo largo de la historia, vemos a una Adelina que evoluciona de joven prodigio a figura consagrada y, finalmente, a una mujer que mira atrás con lucidez y cierta melancolía. Lo que la hace poderosa como personaje no es solo su talento, sino su capacidad de resistir, negociar y, a veces, ceder en un mundo dominado por hombres, sin dejar nunca de lado su amor por el arte.
Monforte no idealiza a la Patti: la muestra orgullosa, vulnerable, caprichosa, brillante y dolida. Es un personaje tridimensional, cuya humanidad traspasa el marco histórico. Esta complejidad emocional es uno de los mayores logros de la novela.
Reyes Monforte adopta un estilo narrativo sobrio, elegante y evocador, muy en sintonía con el universo cultural del siglo XIX. Su prosa busca equilibrio entre la reconstrucción histórica rigurosa y la carga emocional. No abusa del dramatismo, sino que lo dosifica.
El narrador omnisciente permite entrar en la psicología de Adelina, pero también ofrece una visión panorámica de su entorno: el mundo de la ópera, los salones aristocráticos, las relaciones diplomáticas, los juegos de poder y vanidad.
Uno de los grandes aciertos narrativos es la estructura temporal no lineal. La autora salta entre distintas etapas de la vida de la Patti, combinando recuerdos, momentos clave y escenas íntimas. Esta fragmentación no confunde, sino que intensifica el interés: el lector reconstruye la vida de Adelina como si escuchara una gran ópera en varios actos, donde las arias del pasado resuenan con los silencios del presente.
También destacan los diálogos elegantes, descripciones sensoriales, sobre todo en torno a la música y los espacios. Monforte consigue que se escuche la voz de la Patti sin que una note suene literalmente. Esa sugerencia es uno de los méritos narrativos más refinados de la novela.
Al tratarse de una novela basada en hechos reales, muchos personajes secundarios fueron figuras históricas:
Reina Victoria: su relación con la Patti ilustra el acceso de la artista a las más altas esferas del poder y también su soledad emocional. La reina aparece como admiradora y confidente parcial, en una relación de respeto y distancia.
Isabel II: se convierte en una aliada importante para la Patti, revelando la intersección entre arte, política y diplomacia.
Giuseppe Verdi y Rossini: no solo componen parte del repertorio de la Patti, sino que encarnan el mundo artístico masculino donde ella tuvo que hacerse un lugar por mérito propio.
Napoleón III y Eugenia de Montijo: figuras que añaden al retrato histórico una capa de sofisticación y cosmopolitismo, pero también muestran cómo Adelina fue utilizada como emblema del poder blando de la cultura.
Estos personajes no son meros nombres decorativos. Monforte los presenta con humanidad, humor o dureza, según el caso. En su interacción con la Patti, revelan tanto su posición social como sus emociones reprimidas o sus alianzas personales.
Los temas centrales de la historia son:
La dualidad entre fama/soledad: la Patti, adorada pro multitudes, vive profundamente sola. La novela no muestra la fama como un triunfo absoluto, sino como una condición frágil, que exige sacrificios personales, renuncias afectivas y vigilante autocontrol.
Mujer y artista: es un tiempo en que las mujeres apenas tenían agencia, la Patti consigue poder, dinero y admiración, pero sufre por ello. Monforte subraya que el precio de la libertad fue altísimo: dos matrimonios complicados, relaciones familiares turbulentas, y una identidad dividida entre lo que fue y lo que se esperaba de ella.
Memoria y legado. al final de su vida, la Patti mira atrás sin amargura, pero con dolor. La novela gira en torno a la pregunta del legado ¿Qué queda cuando la voz se apaga? La diva, al igual que una obra musical, sólo sobrevive si hay quien quiera escucharla de nuevo.
En conclusión La diva es una novela que combina con gran equilibrio el rigor histórico, la emoción contenida y la reflexión existencial. Reyes Monforte convierte a Adelina Patti en un personaje inolvidable, no por haber sido la más famosa de su tiempo, sino por el retrato íntimo, contradictorio y humano que logra construir de ella.
Reyes Monforte en La diva no solo nos descubre una época fascinante, el romanticismo, el esplendor de la ópera, los salones imperiales, sino también la historia universal de una mujer que luchó por hacerse oír, literalmente y en sentido simbólico.
Es una novela elegante, envolvente y profundamente conmovedora, ideal tanto para amantes de la música como para lectores interesados en las grandes figuras olvidadas de la historia.

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