Así, mientras Penélope pasaba sus días creando un tapiz y su existencia con el único objetivo de esperar el regreso de Ulises, estas escritoras crearon una historia tras otra, las escribieron porque no podían dejar de hacerlo, aun ante la posibilidad de que su trabajo quedara engavetado por años.
Con esta antología, Consuelo Meza Márquez se ha convertido en una arqueóloga, buscando reliquias guardadas por el tiempo, desenterrándolas, rompiendo los impedimentos que nos mantenían aisladas y creando un museo imaginario donde nuestras historias logran volver a tomar vida. La suya ha sido una labor ardua, que requiere imaginación, disciplina y dedicación.
Dentro del contexto cultural Centroamericano, una antología como Penélope se convierte en un puente que nos permite conectarnos de un país a otro, y disfrutar brevemente del trabajo representativo de estas setenta y cinco escritoras aquí reunidas.

0 comentarios:
Publicar un comentario