Cuando el rey Uther Pendragon asesina a su padre y se casa con su madre mediante engaños, Morgana se niega a ser aplastada. Atrapada entre las maquinaciones de los hombres en un mundo de castillos aislados y cortes indiscretas, acabará descubriendo sus poderes ocultos. Muy pronto, la brillante y vengativa Morgana se convertirá en una digna adversaria de Merlín, el influyente hechicero del rey. Sin embargo, en la lucha por su libertad podría perderlo todo: su reputación, a sus seres queridos y su vida.
Todo empieza cuando el Rey Uther Pendragon asesina al padre de Morgan y se casa con la madre mediante engaños. Morgan se niega a doblegarse ante su rey, su señor… a llamarlo padre y a convertirse en una moneda de cambio para ampliar sus tierras mediante contratos matrimoniales. Un día descubre sus poderes, querrá ocultarlos, no están bien vistos, primero porque ella es una dama de la corte y luego por ser mujer, la tacharían de malas artes, de bruja… mientras que Merlín, el famoso hechicero del rey es influyente, importante y temido.
Este libro fue un auténtico vicio! No tiene grandes dosis de fantasía ni un ritmo frenético pero la ambientación medieval, el carisma del personaje de Morgan, el romance, la traición, el misterio… todo me tuvo en vilo y lo mejor que nunca sabía ni me hacía la idea de por donde iba a continuar. La evolución de décadas de Morgan, desde niña a mujer, desde una persona “manipulable” hasta alguien dispuesta a hacer lo que sea por ella misma y por los suyos. Y como se sufre!
Solo veo un gran fallo y nada tiene que ver con la novela si no con la traducción del título, en inglés “My name is Morgan” en castellano: “Mi nombre es Morgana”… y dirán: qué importa una letra? Pues en la novela, solo el rey Uther cuando quiere dominar a la protagonista la llama Morgana, a lo que ella, revoltosa sin importarle que él sea el Rey le responde una y otra vez: mi nombre es Morgan no Morgana. Así que no le veo el sentido a respetarlo en la novela y luego en la sinopsis y el título ponerlo cambiado cuando la portada entiendo que es un claro mensaje de reivindicación, “Aquí estoy yo, soy Morgan y no le temo a nada”
El objetivo de Morgan (que no Morgana, pese a su título) será encontrar y mantener su libertad en contra de la opresión que ejerce en ella el rey, su marido, o Merlín, representantes de un sistema arcaico y patriarcal del que no está dispuesta a formar parte. Ya lo dice su nombre: Morgan significa “nacida del mar” y como el propio mar no se doblegará ante nadie.
No es nada sencillo coger a personajes ya conocidos por todos y miles de veces representados y dotarlos de un carácter completamente nuevo que genere en el lector tanto amor como odio. En ese sentido creo que la labor de Keetch es poderosa y emotiva. Y aunque es cierto que esperaba un toque más de esa magia medieval que caracteriza a las leyendas del ciclo artúrico, o un poco más de presencia de Merlín, me siento muy satisfecho por haber conocido a un personaje como Morgan que de otro modo habría seguido en la sombra.
Además, la estética gélida, neblinosa y arcaica que mantiene durante toda la historia, una estética de espuma de mar y piedra, de tinta, incunable y acero, ayuda muchísimo a sumergirse dentro de las páginas.
Otro de los aspectos que me ha resultado más interesante y atractivo ha sido la forma en que la historia explora la Gran Bretaña medieval más ancestral, alejándose del concepto de la “edad oscura” posromana para ofrecernos una historia que dirige su mirada hacia el desarrollo del conocimiento y la ciencia que permitía la vida monástica.
Ahora solo puedo esperar para ver como Keetch recoge estas semillas que ha sembrado hábilmente para seguir retratando a Morgan(a) en las próximas entregas de una trilogía que estoy segura que va a enamorar a mucha gente.

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