Un amor prohibido. Una elección imposible en la lucha por la supervivencia.
Alemania, 1944. Anke Hoff, prisionera en un campo de concentración, no tiene ni idea de cuál será su destino. Cuando le ordenan que asista como comadrona a alguien muy cercano a Hitler, la joven se ve obligada a aceptar: de lo contrario, sabe que matarán a toda su familia.
A pesar del odio hacia el régimen nazi, que ha perseguido tanto a ella como a sus seres queridos, Anke tiene que hacer todo lo posible cuidar de la misteriosa mujer y del niño que dentro, lleva cuya vida está estrechamente ligada a la suya.
Pero en el refugio de Berghof, la residencia secreta del Guía en los Alpes bávaros, nada es lo que parece. De hecho, muchas de las personas allí presentes son sometidas mismo al chantaje que Anke. Y encariñarse con alguien podría complicar aún más las cosas… ¿Podrá el amor sobrevivir a los horrores de la guerra?
Anke Hoff está prisionera en un campo de concentración. No es judía sino prisionera política: fue internada porque sus actividades de comadrona ayudando a todo tipo de mujeres –incluidas judías- fueron consideradas contrarias al Reich. En el campo seguirá ejerciendo sus funciones a pesar de las condiciones insalubres en las que las mujeres se ven obligadas a dar a luz y a pesar del destino que espera a los recién nacidos
Estamos en el año 1944. Alemania empieza a sufrir derrotas a manos de los Aliados y nosotros sabemos que el fin de la guerra no está lejos. Pero Anke y el resto de los prisioneros no lo saben y desconocen si alguna vez podrán vivir en libertad; si podrán seguir viviendo en realidad. Pero un día un oficial nazi viene a buscar a Anke y le encarga una misión: ayudar a dar a luz a una mujer cercana a Hitler. No le queda más remedio que aceptar porque su vida y la de sus padres y hermanos (internos en otros campos de concentración) depende de que acepte. Anke es trasladada a un chalét en las montañas, en Berghof y allí empieza su misión: controlar el embarazo de una mujer y, cuando llegue el momento, ayudarle a dar a luz. Pero las cosas son mucho más difíciles de lo que parece por las connotaciones que ese nacimiento va a tener.
“La enfermera de Hitler” es, en gran parte, una obra de ficción. No lo es, evidentemente, la guerra y los campos de concentración. No lo son Hitler, los Goebbels y algún otro nazi que aparece por allí. Pero sí lo es Anke y el embarazo y posterior nacimiento al que tiene que asistir. Al menos en teoría porque es verdad que se especuló con esa posibilidad y, la verdad, no es tan descabellada ni mucho menos. Pero si ocurrió, no sabemos qué pasó y ahí sí que sí la solución que da Mandy Robotham es pura ficción.
La historia se cuenta de manera lineal desde que empieza con Anke en un campo de concentración hasta que termina tras el nacimiento del bebé. Además, tendremos flashbacks al pasado reciente que nos permitirán saber por qué Anke está en un campo de concentración no siendo judía. Finalmente, habrá un epílogo de esos que a mí me gustan tanto: muchos años después, alguien que sigue vivo nos contará qué fue de los principales personajes de la historia.
La primera parte, la que transcurre en el campo de concentración, es la más emotiva. Porque dar a luz estando presa y sabiendo lo que va a pasar con tu bebé es horrible. Dentro del horror, hay alguna escena bonita en la que las presas se ayudan unas a otras, se protegen y forman tribu. La segunda parte, cuando Anke ya está en Berhof es más suave, al menos al principio. Allí tiene una vida más relajada, viste bien, come bien…, parece que no estuviera presa. Pero según se va acercando el momento del nacimiento la tensión va aumentando porque eso tiene que terminar de alguna forma y no hay ningún final que parezca fácil. La verdad es que me dio un poco miedo cómo podía terminar todo aquello, no veía yo un final que me fuese a satisfacer… Pero no, el final me ha parecido muy correcto y muy acorde con las circunstancias y la historia. A mí me ha gustado mucho cómo la autora termina todo.
Los personajes están bastante bien trazados. Anke me ha gustado mucho. Cómo ayuda a las mujeres por encima de todo y sean estas quiénes sean. Su fuerza de voluntad, su dulzura cuando hace falta. Una profesional como la copa de un pino y una mujer grandísima.

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