En 2021 colocó a su hermano en el centro de la escena y lo llevó al Congreso de la Nación. En 2023, a la Casa Rosada. Secretaria General de la Presidencia, es la líder de La Libertad Avanza, un fenómeno de alto impacto global que interpretó cambios profundos en los modos de vida después de la pandemia. Decodificó la demanda de una nueva forma de hacer política: del emprendedurismo al odio en las redes sociales, de la conexión íntima con los animales a la posverdad, de la caída de los discursos institucionales al derrumbe de la familia como núcleo organizador de la sociedad. Víctima ella también de un padre golpeador, Karina se volvió protectora, sostén y doble inescindible del Presidente. Carente del don de la locuacidad, evita el contacto con el periodismo.
El enigma a su alrededor multiplica las preguntas:
¿Toma decisiones de Estado leyendo el tarot?
¿Es sagaz o apenas una mujer con suerte?
¿Qué valores la guían?
Este libro sugiere que no hay Javier sin Karina. La historia está contada desde el principio: la hermana del Presidente fue la mascota del equipo donde él atajaba; después, cuando él se volvió cantante de rock, juntaba las prendas que arrojaba a las fans. Asistía a sus clases en la UBA. Lo protegía de la violencia del padre. Hizo un taller para comunicarse con el fallecido perro Conan. Durante muchos años, Karina fue secretaria. Posee una formación -un título en Relaciones Públicas, un posgrado en Ceremonial y Protocolo, un curso de Gestión de Eventos, entre otras cosas- que, cree De Masi, fueron fundamentales para la llegada de Milei al poder. Antes de organizar el camino al Congreso en 2021, era una emprendedora de la repostería, la bijouterie y la ropa.
Intuitiva, espiritual, despiadada, sin capacidad de oratoria, no muy querida por los fanáticos mileístas: características que arman la pintura de la mujer que decide quién se queda y quién se va de LLA en un sistema de "obediencia debida que roza la obsecuencia". Y con un estilo agresivo: una de las anécdotas más representativas es la historia de cómo manda a Juliana Santillán a darle un "codazo, un pellizco o un toque en el estómago" a Villarruel en medio de un acto para darle una lección. Karina es el "perímetro del poder"; "escudo, frontera, protección". Y un "termómetro". “Es barrial, turra. Agresiva pero sin mancharse las manos. No es opaca pero no es brillante. Es medio paranoica, reacciona impulsivamente, pero cuando levanta la barrera se convierte en influenciable”, define la autora. Para llegar a Milei siempre hay que hablar primero con ella, que ostenta "poder de voto y veto" en cuestiones que afectan a la estructura del partido y el Congreso.
¿Cuán despiadada es?
En esta investigación sorprendente, Victoria De Masi -quien ha cubierto el vertiginoso ascenso de los Milei- perfora el secreto que rodea a los hermanos y describe como nadie ha hecho aún el disciplinamiento y el silencio con que construyen su poder. Karina, El Jefe, no habla: ejecuta.

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