- Érase una vez una mujer que lo tenía todo y un chico que no tenía nada.
- Érase una vez una historia de amor entre el éxito y la duda.
- Érase una vez un cuento perfecto.
Elísabet Benavent, @BetaCoqueta, vuelve al panorama de la literatura con una novela que explora el significado del éxito en la vida y reflexiona con ironía y humor acerca de las imposiciones sociales, la presión del grupo y la autoexigencia que, aunque cueste creerlo, no es sinónimo de felicidad.
Un cuento perfecto nos cuenta la historia de Margot, quien desde siempre ha tenido muchas facilidades y lujo en la vida debido a su familia, que cuenta con una gran cadena de hoteles. A pesar de que esto pueda parecer perfecto y de ensueño, ella desde hace un tiempo, cree que no es feliz y no sabe por qué. Tiene dinero, un buen trabajo, un casi marido impresionante, unas hermanas que la quieren... pero tiene esa sensación extraña en el pecho de asfixia. Será cuando conozca a David, un chico que vive con lo puesto, que descubra lo que realmente es ser libre y experimentar locuras. ¿Será él realmente su final de cuento perfecto o su antigua vida es la que realmente le conviene?
—Es que es una pena que no podamos querernos —le dije—. Porque nos queremos muy bonito.
—Sí. Tú y yo haríamos poesía.
Me acurruqué, encima de su pecho y suspiré. Qué pena. Qué pena que la magia no exista si uno no cree en ella… y que se necesiten dos para creer en el amor.
—David… — terminé diciendo—. No dejes que nadie te haga creer que lo que no eres es más importante que lo que sí.
—Mejor… no te vayas muy lejos. Me vendrá bien que me lo recuerdes de vez en cuando.
Empecemos con Margot, quien a pesar de tener todo lo que cualquier persona desearía, no es feliz al cien por cien. No sabe exactamente por qué, pero se siente perdida. Será cuando conozca a David, que ponga su vida en retrospectiva e intente entender qué va mal. Con este personaje me ha pasado que, aunque entendía muy bien su personalidad, sus problemas internos... llegaba momentos en los que no terminaba de conectar con ella. Esto me ha pasado muy pocas veces porque cuando ambos protagonistas estaban juntos eran maravilloso y genial. Margot ha sido una constante evolución durante toda la novela y eso me ha gustado porque ahora sí que he podido identificarme más con ella. Además, su personalidad ha tenido muchos matices, luces y sombras que me ha encantado ir viendo según en qué situaciones. Al final, ha sido una protagonista a la que le he tomado mucho cariño y que se quedará mucho tiempo conmigo.
Y luego tenemos a David, quien, tras una ruptura un poco insensible por parte de su ex, siente que su vida es un absoluto desastres. Cuando conozca a Margot, descubrirá la realidad de otro mundo muy diferente al suyo pero que la deja a ella con las mismas sensaciones que a él. Este personaje ha sido, sin duda, mi favorito y el que más me ha hecho disfrutar de la historia. Creo que ésta muy bien construido y desarrollado. A diferencia de Margot, sí que he podido conectar con él desde el principio y de él me han gustado muchísimas cosas. Su personalidad tan divertida, pícara, atrayente, bohemia... me ha cautivado por completo. Además, he entendido muy bien por todo lo que iba pasando a lo largo de la novela y es porque está muy bien reflejado. Me he enamorado de este protagonista por su desparpajo y su naturalidad. También tenéis que conocerle, obvio.
El libro cuenta con más de seiscientas páginas. Tras acabar cada capítulo me era muy complicado dejar a un lado el libro y parar de leer. Además, que esté narrado con las voces de ambos protagonistas es lo que más me gusta de este tipo de historias porque ambos tienen mucho que contar y decir sobre lo que va ocurriendo, sobre todo, teniendo en cuenta que son tan diferentes. Era leer a Margot y estar deseando leer a David, y viceversa. Luego, en cuanto al romance que podemos encontrar en esta novela tengo que decir que me ha recordado mucho a La dama y el vagabundo pero al estilo moderno, desenfrenado y muy coloquial. Me ha encantado. Ambos personajes, Margot y David, tienen una relación a lo largo de la historia que va viendo muchos cambios y los dos se enfrentan a ello de una forma muy real, haciendo que sientas con ellos todas las emociones que los recorren.
Y ya, para terminar, si tuviera que quedarme con algo de todo el libro sería, sin duda, con el final. Se ha coronado y nos ha dado un broche de oro con esa forma de cerrar esta historia. Me ha dejado con una sensación increíble en el pecho y con unas ganas terribles de tener más que leer de ella.
En definitiva, Un cuento perfecto es una historia que nos hace reflexionar mucho acerca de lo que es la verdadera felicidad, sobre todo, cuando lo tienes todo o cuando no tienes nada. De la mano de unos personajes muy diferentes pero que se complementan, una trama sencilla pero perfecta para sumergirte en ella y una pluma mágica y realista, Elísabet Benavent nos ha vuelto a regalar una de sus mejores obras escritas hasta la fecha (aunque mi favorita sigue siendo Toda la verdad de mis mentiras).

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